Iwatani Naofumi es el típico otaku, al menos hasta que un día encuentra en la biblioteca un libro que lo transporta a otro mundo. Allí se convertirá en el Héroe del Escudo, uno de los Cuatro Héroes Cardinales, y tendrá que luchar contra las Olas de la Catástrofe junto a los héroes de la espada, la lanza y el arco. Emocionado ante la perspectiva de vivir una gran aventura, Naofumi parte de viaje con su grupo. No obstante, al cabo de unos pocos días lo traicionan y pierde su dinero, su dignidad y el respeto de los que le rodean.
Fuutarou Uesugi es un estudiante de segundo año de preparatoria/instituto cuya familia siempre ha sido muy pobre. Un día recibe una suculenta oferta de trabajo como tutor a medio tiempo... ¡pero sus estudiantes resultan ser unas chicas de su propia clase! Para complicar más las cosas, son quintillizas... Las cinco hermanas son todas muy atractivas, pero no es lo único que tienen en común: todas odian estudiar y sus calificaciones siempre están al límite de la catástrofe. Tendrá que conseguir que las cinco estudien, pero primero tendrá que estudiar él cómo ganarse su confianza.
Daigo Kagemitsu es un temible samurái que entregó su futuro hijo a demonios, a cambio de ver cumplido su sueño de conquistar el país. Al cabo del tiempo, nació un niño deforme, al que faltaban cuarenta y ocho partes de su cuerpo. Su ambicioso padre lo arrojó al río, pero el pequeño logró sobrevivir y, con el tiempo, convertirse en un diestro espadachín llamado Hyakkimaru, «pequeño monstruo». Años después, con la ayuda del joven y avispado Dororo, quien afirma ser el mejor ladrón de Japón, Hyakkimaru emprenderá un viaje a lo largo del cual se enfrentará a los demonios para recuperar las partes de su cuerpo.
Natsuo es un chico de preparatoria que está perdidamente enamorado de su alegre y popular maestra llamada Hina. Sin embargo, un día en una reunión conoce a una chica malhumorada llamada Rui y termina durmiendo con ella. Poco después, el padre de Natsuo le dice que se casará de nuevo con una mujer que tiene 2 hijas, para sorpresa de Natsuo las hijas resultan ser Hina y Rui.