La historia nos traslada a un mundo en el que la humanidad estuvo a punto de ser exterminada cientos de años atrás por los gigantes. Los gigantes son enormes, parecen no ser inteligentes y devoran seres humanos. Lo peor es que parece que lo hacen por placer y no por alimentarse. Una pequeña parte de la humanidad ha conseguido sobrevivir protegiéndose en una ciudad con unos altísimos muros, más altos que el mayor de los gigantes. La ciudad vive su vida tranquila, y hace más de 100 años que ningún gigante aparece por allí. Eren y su hermana adoptiva Mikasa son todavía unos adolescentes cuando ven algo horroroso: un gigante mucho mayor que todos los que la humanidad había conocido hasta el momento está destruyendo los muros de la ciudad. No pasa mucho tiempo hasta que los gigantes entran por el hueco abierto en el muro y comienzan a devorar a la gente.
Extraños asesinatos se están sucediendo uno tras otro en Tokyo. Debido a las pruebas encontradas en las escenas, la policía concluye que los ataques son obra de ghouls que se comen a las personas. Kaneki y Hide, dos compañeros de clase, llegan a la conclusión de que si nadie ha visto nunca a esos necrófagos es porque toman la apariencia de seres humanos para ocultarse.
Poco sabían entonces de que su teoría sería más cierta de lo que pensaban cuando Kaneki es herido de gravedad por un monstruo y comienza a atraerle cada vez más la carne humana…
Ito Keita es un chico que podríamos llamar ordinario; no tiene ningún talento que lo haga destacar sobre un muchacho común y corriente de instituto; por eso se sorprende cuando le llega una carta anunciándole una plaza en la escuela Bell Liberty, conocida por albergar a chicos con grandes dotes y talentos: Keita se siente opacado y fuera de lugar, pero conoce a Endo Kazuki; también alumno de Bell Liberty, quien le devuelve la confianza y se convierte en su intimo amigo; pero hay un misterio tras la plaza de Keita en esta escuela; ¿Por qué un alumno sin talento tiene lugar en un colegio tan prestigioso?; junto con su nuevo amigo Kazuki (quien parece tener una doble vida), Keita lo ira descubriendo a medida que se ira enamorando de este.
La historia nos traslada a un mundo en el que la humanidad estuvo a punto de ser exterminada cientos de años atrás por los gigantes. Los gigantes son enormes, parecen no ser inteligentes y devoran seres humanos. Lo peor es que parece que lo hacen por placer y no por alimentarse. Una pequeña parte de la humanidad ha conseguido sobrevivir protegiéndose en una ciudad con unos altísimos muros, más altos que el mayor de los gigantes. La ciudad vive su vida tranquila, y hace más de 100 años que ningún gigante aparece por allí. Eren y su hermana adoptiva Mikasa son todavía unos adolescentes cuando ven algo horroroso: un gigante mucho mayor que todos los que la humanidad había conocido hasta el momento está destruyendo los muros de la ciudad. No pasa mucho tiempo hasta que los gigantes entran por el hueco abierto en el muro y comienzan a devorar a la gente.
La historia de Super Lovers está protagonizada por un chico de instituto llamado Haru y su madre, que viven en el extranjero. Su madre le ordena que cuide y “civilice” a su hermano adoptivo Ren, un joven salvaje al que no le gusta hablar con las personas. Aunque su relación al inicio no es precisamente un camino de rosas, al ir madurando comienzan a comprenderse el uno al otro.
Yuri Katsuki es un patinador artístico que, asumiendo las expectativas de todo Japón, experimentó una derrota aplastante en la final de Gran Prix. Con esto, él vuelve a su ciudad natal en Kyushu.
Medio queriendo continuar con el patinaje y medio queriendo retirarse, Yuri se ha refugiado en la casa de su familia. Es entonces cuando Víctor Nikiforov, el campeón mundial en cinco ocasiones, se le acerca de repente ...
Yuri Katsuki, un patinador japonés en el borde. Yuri Plisetsky, un joven patinador ruso que domina a sus competidores de alto nivel. Estos dos Yuris, junto con el actual campeón Víctor Nikiforov, ¡están a punto de entrar en un incomparable Gran Prix de patinaje artístico!